Píldora para intelectuales nostálgicos del Siglo de Oro. Píldora de la señorita Libido. Píldora sectarizante para los que ya no le encuentran sentido a su vida.
a)Pérdida de apetito o nudo en el estómago. Hay casos desesperados de gente que de puro amor ha menguado hasta desaparecer. Ansiedad. Episodios de insomnio.
b)Estupidez y desorden existencial. El rostro del otro inunda tu vida y se va comiendo parcelas sin pedir permiso. Fatal de bien.
c)Necesidad de verse… querer compartir cada vez más… embargarse en la ilusión de redescubrir el mundo desde el alma del amado, mirar a través de sus ojos.
d)Deseo animal. La pantera a la que dejas escapar de la jaula casi sin darte cuenta…
e)Olores que no te quitas de encima… huelo a ti. Soy un trocito de tierra y tú el perro que mea y marca. El resto de los perros reconocen el olor, el terreno ya conquistado y a la hembra que se ha dejado domesticar.
f)La intensidad. Los espíritus sensibles se conmueven acrecentadamente con cualquier expresión artística… los colores de un cuadro… las canciones que van volviéndose suyas y que parece que narran exactamente aquello que están sintiendo.
g)La magia gana a la razón… la magia o química o enganche. La capacidad de racionalizar se vuelve espejismo en ocasiones.
h)Desaparece el resto del mundo. Unidireccional. Indiferencia hacia otras personas que en otro estado menos tiránico podían haberte producido atracción o interés. Una sola cara. Su lengua. La saliva que se vuelve tu savia y tu sangre.