Anoche me dormí sobre las dos, anduve espiando a la luna que estaba medio llena o medio vacía, como "el vaso" y la teoria del pensamiento en positivo o en negativo. No solté la cámara durante una hora tratando de captar su majestuosidad nocturna.
A las seis de la mañana ya estaba despierta, preparando las cosas del cole de los peques, el desayuno, la ropa... Me dio tiempo a repasar algunos apuntes del curso y a hacer una foto justo a las siete, antes de despertar a los peques y comenzar con la cruzada matutina. El cielo estaba impresionante, realmente merecía estar despierta en ese momento y poder tirar la foto.
En el horizonte un barco se alejaba hacia paises exóticos (pensar ese tipo de cosas me reconforta).
A las tres de la tarde, ya habiendo terminado el curso y recogido a los niños, detecté a la tímida media luna apenas perceptible en el cielo. Tenía tan solo unos minutos antes de salir para enfrentarme a una tarde intensiva, pero de nuevo cogí la cámara y la perseguí hasta alcanzarla.
El cansancio acumulado es considerable.... mañana tengo un examen y me espera una jornada dura. Aún así, como la luna, me siento medio llena en vez de medio vacía.


